En una noche de puro dramatismo y emociones desbordantes, el FC Barcelona protagonizó una remontada inolvidable al vencer 5-4 al Benfica en el Estadio da Luz, sellando su pase a los octavos de final de la UEFA Champions League. Este encuentro quedará grabado como uno de los partidos más emocionantes de la temporada, demostrando el carácter y la resiliencia del equipo dirigido por Xavi Hernández.
El inicio del partido fue adverso para los azulgranas. Apenas en el minuto 2, el delantero griego Vangelis Pavlidis adelantó al Benfica tras una desconcentración en la defensa del Barcelona. La situación no mejoró de inmediato para los visitantes, aunque Robert Lewandowski logró empatar al minuto 13 con un penalti ejecutado de manera impecable. Sin embargo, Pavlidis estaba decidido a brillar en la noche lisboeta y completó su ‘hat-trick’ antes de la media hora de juego, aprovechando dos errores cruciales del portero Wojciech Szczesny y de una defensa azulgrana que lucía desconectada.
Con un marcador de 3-1 al descanso, las esperanzas parecían desvanecerse para los catalanes. Pero fue en la segunda mitad cuando el Barcelona demostró por qué es uno de los gigantes del fútbol europeo. El brasileño Raphinha se convirtió en el motor de la remontada al provocar un error del portero Trubin, cuyo despeje impactó en la cabeza del atacante y terminó en las redes, recortando la diferencia al 4-2.
El partido dio un nuevo giro dramático en el minuto 70, cuando Ronald Araújo, en un intento por despejar un centro, marcó en su propia portería. Con el marcador 4-2 a favor del Benfica y solo 20 minutos por jugar, el escenario pintaba complicado para los azulgranas. Pero lejos de rendirse, el Barcelona intensificó su ataque, mostrando una determinación que terminaría por definir el encuentro.
Robert Lewandowski, infalible desde los 12 pasos, anotó su segundo penalti del partido al minuto 78, acercando nuevamente al Barcelona en el marcador. La tensión aumentó a medida que los minutos avanzaban, pero la recompensa llegó en el minuto 86 cuando Eric García, con un soberbio cabezazo tras un tiro de esquina, igualó el marcador 4-4.
Cuando todo parecía indicar que el partido terminaría en empate, Raphinha protagonizó una jugada individual brillante en el último minuto del tiempo añadido. El brasileño desbordó por la banda derecha, recortó hacia el centro y con un potente disparo vencó al portero Trubin, desatando la euforia entre los jugadores y los aficionados culés presentes en el estadio.
Con este triunfo agónico, el Barcelona cerró la fase de grupos con 18 puntos, ocupando el segundo lugar por detrás del Liverpool. Este resultado asegura su clasificación a los octavos de final y refuerza la confianza del equipo de cara a las etapas decisivas del torneo. Además, la actuación destacada de jugadores como Raphinha y Lewandowski subraya la profundidad y calidad de un plantel que sueña con levantar la orejona.
El Estadio da Luz fue testigo de una noche histórica, donde la pasión y el espíritu competitivo del Barcelona prevalecieron frente a las adversidades. Este partido no solo reafirma el legado del club en competiciones europeas, sino que también alimenta las expectativas de sus seguidores para lo que viene en la temporada.
