El talento y la determinación del atletismo peruano brillaron con intensidad en el Campeonato Sudamericano U18, celebrado en San Luis, Argentina. La delegación peruana dio un golpe de autoridad en la jornada inaugural al conquistar dos medallas de oro y una de plata, reafirmando su presencia en la élite de esta categoría.
Uno de los protagonistas de este exitoso inicio fue el joven arequipeño Giancarlo Bravo, estudiante del colegio Lord Byron de Arequipa, quien en una demostración de garra y fortaleza, se alzó con la medalla de oro en los 1,500 metros planos. Bravo, con un registro de 03:58.85, no solo demostró su destreza física, sino también el espíritu de una “raza volcánica” que lleva consigo el temple de los arequipeños. El ecuatoriano Pablo Ñauta (04:01.97) y el brasileño Alencar Henrique (04:03.28) completaron el podio, pero fue Bravo quien se robó los reflectores, exhibiendo una mezcla de estrategia y resistencia que lo colocó en la cima.
La segunda medalla dorada de la jornada llegó de la mano de José Ccosco, marchista cusqueño, quien logró un imponente triunfo en los 10,000 metros marcha con un tiempo de 46:46.39. Ccosco protagonizó una emocionante definición en los últimos 200 metros, donde dejó atrás al ecuatoriano Sebastián Barrera, que se llevó la plata con 46:40.54. El argentino Ricardo Damián cerró el podio con un tiempo de 47:56.28. La actuación de Ccosco fue un ejemplo de técnica y concentración, reafirmando el potencial de la marcha peruana en el ámbito internacional.
La jornada inaugural también tuvo como protagonista a Cayetana Chirinos, quien en los 100 metros planos logró una destacada medalla de plata con un tiempo de 12.35. La brasileña Hakelly De Souza se llevó el oro con 11.95, mientras que el bronce fue para la venezolana Orihana Guzmán (12.41). La actuación de Chirinos resaltó por su potencia y determinación en una prueba altamente competitiva, consolidándola como una promesa del atletismo nacional.
El legado arequipeño: Giancarlo Bravo y la «raza volcánica»
Giancarlo Bravo, nacido en Arequipa, ciudad conocida como la «Blanca» y resguardada por sus imponentes volcanes, llevó consigo el orgullo de su tierra al podio sudamericano. Su victoria no solo es un triunfo personal, sino un reflejo del carácter indomable de los arequipeños, quienes enfrentan los desafíos con la fuerza de quienes crecen bajo la sombra de colosos como el Misti. Bravo ha demostrado que en el corazón de cada atleta arequipeño late una «raza volcánica», capaz de superar cualquier obstáculo con pasión y entrega.
Cusco en la marcha: El arte de José Ccosco
La actuación de José Ccosco en los 10,000 metros marcha reafirma el dominio peruano en esta disciplina. Con una ejecución impecable y una estrategia calculada, Ccosco dejó claro por qué es considerado uno de los mejores marchistas de su generación. La capacidad de gestionar el ritmo y mantener la concentración en una prueba de tanta exigencia física y mental son atributos que lo perfilan como una futura figura de la marcha mundial.
Cayetana Chirinos y el futuro de la velocidad peruana
Cayetana Chirinos, con apenas 17 años, demostró que la velocidad peruana tiene un futuro prometedor. Su medalla de plata en los 100 metros planos es un logro que refleja su compromiso y dedicación al deporte. La joven velocista se enfrentó a atletas de gran nivel y logró colocarse entre las mejores, lo que augura un futuro brillante para ella y para el atletismo peruano en pruebas de velocidad.
Proyección y orgullo nacional
El desempeño de la delegación peruana en el Sudamericano U18 no solo representa un triunfo en el presente, sino también una ventana hacia el futuro del atletismo nacional. Estos jóvenes atletas han demostrado que con trabajo arduo y pasión, el Perú puede consolidarse como una potencia en el atletismo sudamericano.
La actuación de Giancarlo Bravo, José Ccosco y Cayetana Chirinos es un recordatorio del talento innato y la determinación que caracterizan a los deportistas peruanos. Son ejemplos vivos de que, al igual que los volcanes que moldean el paisaje de Arequipa, la resiliencia y el espíritu competitivo moldean a nuestros atletas.
El Campeonato Sudamericano U18 de San Luis continúa, y con él, las esperanzas de que la delegación peruana siga cosechando éxitos. Los resultados de la primera jornada ya han dejado una huella imborrable, pero la historia de estos jóvenes está lejos de terminar. En cada zancada, cada marcha y cada carrera, el Perú sigue escribiendo un capítulo de gloria en el atletismo sudamericano.

