FÚTBOL
La nueva era de Fossati: Perú brilla en su victoria 2 a 0 contra Nicaragua
La selección peruana, bajo la nueva dirección técnica de Jorge Fossati, comenzó con una victoria contundente y prometedora frente a Nicaragua en un partido amistoso celebrado el 23 de marzo en el Estadio Alejandro Villanueva, más conocido como Matute. Este triunfo no solo marca el comienzo de la era Fossati, sino que también presenta un adelanto de lo que podríamos esperar del equipo en el futuro cercano.
Desde el primer minuto, Perú demostró un juego propositivo y directo, evidenciando la influencia de Fossati y su esquema táctico 3-5-2, el cual ha sido una constante en su exitosa carrera de más de tres décadas. La alineación inicial, destacando a Miguel Araujo, Carlos Ascues y Alexander Callens en la defensa, y la sorpresiva inclusión de Carlos Cáceda como arquero en lugar de Pedro Gallese, mostraron un equipo sólido que no dio espacio a sorpresas.
La noche fue especial no solo por la victoria sino también por el debut de Oliver Sonne, un momento largamente esperado por los aficionados, que vieron en él a un jugador que podría aportar frescura y talento al equipo. La presencia de veteranos como Paolo Guerrero, a sus 40 años, demuestra la mezcla de experiencia y juventud que Fossati busca integrar en su equipo.
El partido tuvo momentos brillantes, como el gol inicial de Joao Grimaldo, quien se estrenó como goleador en la selección aprovechando una asistencia de Andy Polo, y el segundo gol, obra de Gianluca Lapadula, que confirmó el dominio peruano en el encuentro. La jugada de Polo, que desbordó por la banda derecha y sirvió el balón para el tanto de Lapadula, fue una muestra del dinamismo y la visión de juego que caracterizaron la actuación de Perú esa noche.
El ambiente en Matute fue eléctrico, con la afición celebrando cada jugada y especialmente el debut de Sonne, cuya participación fue uno de los puntos altos del encuentro. La salida de Miguel Trauco para dar entrada a Sonne fue un momento cargado de expectativas y emociones, demostrando la conexión entre la afición y el equipo.
Este amistoso, más allá del resultado, fue una prueba de fuego para los planes de Fossati y una oportunidad para medir la adaptabilidad del equipo a su visión táctica. Con una actuación que mezcló solidez defensiva, claridad en el mediocampo y efectividad en el ataque, Perú dejó buenas sensaciones y promete un futuro ilusionante bajo la batuta de su nuevo técnico.
La victoria ante Nicaragua es solo el comienzo de lo que se espera sea una renovada etapa para la selección peruana, con un estilo de juego que busca ser agresivo, dominante y, sobre todo, efectivo. La era Fossati ha comenzado con el pie derecho, y la expectativa es alta de cara a los próximos desafíos, incluido el próximo encuentro contra República Dominicana, donde el equipo buscará consolidar las buenas impresiones dejadas y seguir ajustando detalles para enfrentar los retos que vienen.
La selección peruana mostró una cara renovada, con un juego que entusiasma y promete. Los aficionados tienen motivos para estar esperanzados y apoyar a un equipo que se prepara para enfrentar los desafíos futuros con determinación y talento. La era Fossati está en marcha, y el futuro parece prometedor para la ‘blanquirroja’.