En un emocionante giro de su carrera, Cristian Bordacahar, cariñosamente conocido como ‘Chapu’, recibió la nacionalidad peruana, abriendo un nuevo capítulo tanto para él como para el FBC Melgar en la Liga 1 del 2024. La ceremonia del 15 de enero no solo fue un hito para Bordacahar, sino también un reflejo del creciente multiculturalismo en el fútbol peruano.
Bordacahar, quien ha sido una pieza clave en el FBC Melgar durante tres temporadas, ha dejado una huella imborrable en el equipo y en sus aficionados. Con 116 partidos jugados, 18 goles marcados y 18 asistencias, su contribución ha sido más que significativa. Su habilidad para adaptarse a distintas posiciones en el campo, jugando como extremo, carrilero y centro delantero, ha demostrado su versatilidad y valor dentro del equipo.
La temporada 2023 fue especialmente destacada para Bordacahar. En 40 partidos, no solo anotó 7 goles, sino que también se convirtió en el máximo asistidor del equipo con 11 pases gol. Su desempeño en el campo ha sido una muestra de su técnica, visión de juego y compromiso con el equipo arequipeño.
La ceremonia de nacionalización no solo fue un momento crucial para Bordacahar, sino también para otros jugadores destacados de la Liga 1. Futbolistas como Jimmy Valoyes, ahora en UTC; Kevin Serna, atacante de Alianza Lima; y Diego Melian, guardameta de Alianza Atlético, también recibieron la nacionalidad peruana, un cambio que refleja la creciente integración y diversidad en el fútbol peruano.

Bordacahar Un arequipeño nace donde le da la gana
Esta transición de Bordacahar de un cupo extranjero a un jugador nacional no solo es significativa para su carrera personal, sino que también es estratégicamente ventajosa para el FBC Melgar. Libera un espacio valioso para el equipo en términos de cupos extranjeros, permitiendo una mayor flexibilidad en la selección y contratación de jugadores.
Por otro lado, Horacio Orzán, compañero de equipo de Bordacahar, también está en espera de su ceremonia de nacionalización, habiendo completado todos los trámites necesarios. Su próxima inclusión como jugador nacional fortalecerá aún más la composición y las opciones tácticas del equipo.
La historia de Bordacahar es un testimonio del poder del fútbol para unir culturas y nacionalidades. Su adopción de la nacionalidad peruana y su identificación con Arequipa reflejan una integración profunda no solo en el equipo sino en la comunidad. El dicho «Un arequipeño nace donde le da la gana» resuena verdaderamente en su historia, destacando que el sentido de pertenencia y la identidad pueden trascender las fronteras geográficas.
En conclusión, la nacionalización de Cristian Bordacahar es un momento significativo en el fútbol peruano, simbolizando la unión de talento, pasión y diversidad cultural. Con esta nueva etapa en su carrera, Bordacahar está listo para continuar su viaje
en el fútbol peruano no solo como un jugador talentoso, sino también como un símbolo de integración y unidad en el deporte. Su historia es un claro ejemplo de cómo el fútbol puede ser una plataforma para la unión cultural y el entendimiento mutuo.
Bordacahar, con su corazón arequipeño y su espíritu argentino, ahora representa lo mejor de ambos mundos. Su dedicación al fútbol y su compromiso con el FBC Melgar han demostrado que la verdadera pasión por el deporte trasciende cualquier barrera. Su adaptabilidad, habilidad y corazón en el campo son una inspiración tanto para los aficionados como para los futuros jugadores que buscan dejar su huella en el fútbol internacional.
La ceremonia de nacionalización de Cristian Bordacahar y otros futbolistas de la Liga 1 es un claro indicativo de la evolución del fútbol en Perú, donde la diversidad y el talento internacional se están convirtiendo en una parte integral del tejido del deporte nacional. En este escenario, Bordacahar no solo jugará como peruano, sino que también llevará el orgullo y la identidad de Arequipa y Argentina en cada juego, cada gol y cada asistencia.
En definitiva, Cristian Bordacahar, ahora un orgulloso ciudadano peruano y un apasionado jugador de FBC Melgar, continúa su viaje en el fútbol con una nueva identidad, pero con el mismo compromiso y amor por el juego. Su historia es un brillante ejemplo de cómo el deporte puede construir puentes, romper barreras y crear nuevas narrativas de unidad e inclusión.
