D'GOL
Melgar remonta con garra en Ayacucho y sigue imparable: victoria 3-2 y liderato sólido en el Apertura
En una tarde llena de emociones, goles y carácter, el FBC Melgar volvió a demostrar por qué es, hoy por hoy, el líder indiscutible del Torneo Apertura 2025. El cuadro arequipeño consiguió una victoria épica como visitante, al derrotar 3-2 a Ayacucho FC en el Estadio Manuel Eloy Molina Robles, en un duelo que tuvo de todo: penales, remontadas y un protagonista que brilló cuando más se necesitaba: Lautaro Guzmán.
El equipo rojinegro, fiel a su esencia luchadora, esa que representa el espíritu rebelde de Arequipa y el coraje que nace al pie de sus tres volcanes, no se dejó intimidar por la altura ni por la presión de jugar fuera de casa. A pesar de verse dos veces abajo en el marcador, Melgar supo remar contra la corriente, levantar la cabeza y, con personalidad, dar vuelta a un partido que parecía escaparse.
Desde el pitazo inicial, Ayacucho FC intentó imponer condiciones, sabiendo que necesitaba sumar para escapar de los últimos lugares de la tabla. Y encontró premio a los 25 minutos, cuando Maximiliano Pérez transformó en gol un penal claro, luego de una mano en el área. El local celebraba con fuerza, soñando con que este sería el partido de su despegue.
Pero Melgar no tardó en apagar esa ilusión. Porque este equipo tiene algo más que fútbol; tiene temple, tiene hambre de gloria y tiene jugadores que saben responder en los momentos clave. A los 35 minutos, Tomás Martínez apareció en el área tras una gran jugada colectiva y una precisa asistencia de Cristian Bordacahar, para poner el 1-1 y silenciar momentáneamente el estadio ayacuchano.
Cuando parecía que ambos equipos se irían al descanso igualados, Ayacucho volvió a golpear. Esta vez, fue Juan Lucumí quien aprovechó un descuido defensivo y, tras pase de Marcelo Ferreira, marcó el 2-1 al minuto 44. El local se iba a los vestuarios con ventaja, pero todos los que conocen a Melgar sabían que la historia aún no estaba escrita
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En la segunda mitad, el cuadro dominó mostró su verdadera cara: la de un equipo que no se rinde, que no baja los brazos y que juega con el corazón en la cancha. Los dirigidos por Marco Valencia adelantaron líneas, se adueñaron del balón y comenzaron a asfixiar a Ayacucho en su propio campo.
Y cuando el reloj marcaba el minuto 76, llegó el primer rugido arequipeño de la segunda parte. Lautaro Guzmán, el delantero que partido a partido se está ganando el cariño de la hinchada, empujó el balón al fondo de la red tras un centro perfecto, poniendo el 2-2 y encendiendo la esperanza rojinegra.
Pero Melgar no estaba dispuesto a conformarse con el empate. Porque este equipo no juega para sumar de a uno, juega para ganar, para pelear arriba y para seguir haciendo historia. Así, siete minutos después, nuevamente Lautaro Guzmán se vistió de héroe. En el minuto 83, el argentino recibió un pase filtrado, enganchó dentro del área dejando atrás a su marcador y definió con frialdad ante la salida del arquero, desatando la locura en el banquillo visitante.
El pitazo final fue un desahogo para todo el pueblo melgariano. No solo por los tres puntos, sino por la forma en que se consiguió la victoria: con lucha, fútbol y una entrega total de principio a fin. Melgar no solo ganó en Ayacucho, volvió a reafirmar que es un equipo con alma, capaz de sobreponerse a la adversidad y dejar el corazón en cada jugada.
Con este triunfo, el conjunto arequipeño mantiene su racha perfecta: cinco victorias en cinco partidos, 15 puntos en la tabla y un liderato sólido que empieza a ilusionar a toda la hinchada rojinegra. Melgar está demostrando que quiere ser protagonista este año y que va en serio por el título.
Ayacucho FC, por su parte, continúa sin encontrar el rumbo y permanece en la parte baja de la clasificación con apenas cuatro puntos en seis partidos. Los locales deberán corregir errores rápidamente si no quieren complicarse aún más en la temporada.
El próximo desafío para los dirigidos por Marco Valencia será en casa, cuando reciban a ADT en el imponente Estadio Monumental de la UNSA. Un partido que promete ser otra fiesta rojinegra, con la expectativa de seguir sumando triunfos y consolidando un proyecto que cada jornada convence más.
La hinchada de Melgar, esa que siempre acompaña, ya empieza a soñar. Porque este equipo no solo gana, también emociona. Y porque cada vez que la camiseta rojinegra pisa una cancha, lo hace con el fuego encendido y la convicción de que el sueño es posible.