La noche en Cochabamba se tiñó de incertidumbre para el FBC Melgar, que una vez más vio cómo el triunfo se desvanecía en el horizonte, esta vez en el escenario continental de la Copa Libertadores. El equipo arequipeño, el ‘Dominó’, enfrentó dificultades para encontrar su mejor forma en un partido marcado por la cautela y la falta de claridad en los momentos cruciales.
Desde el inicio, el compromiso contra el equipo boliviano, Deportivo Aurora, se presentó como una batalla de mediano alcance, con ambos conjuntos mostrando reticencia a arriesgar. Melgar, en particular, luchó por imponer su juego en los últimos 25 metros, una zona del campo donde la precisión y la creatividad son fundamentales. El resultado fue un primer tiempo donde las oportunidades brillaron por su ausencia, dejando a los espectadores a la espera de destellos que raramente llegaron.
El giro dramático del encuentro se produjo justo antes del descanso, cuando un tiro libre ejecutado por Alaniz encontró el fondo de la red, tras una falta con la mano de Archimbaud que no pasó desapercibida para el árbitro. Este gol colocó a Melgar en una posición desfavorable, obligándolos a replantear su estrategia para la segunda mitad.
Consciente de la necesidad de revolucionar el encuentro, el técnico Pablo de Muner introdujo cambios buscando revitalizar a su equipo. Sin embargo, la expulsión de Kenji Cabrera por doble amonestación complicó aún más la tarea, dejando al ‘Dominó’ con un hombre menos en un momento crítico del partido.
A pesar de la adversidad, la serie está lejos de estar decidida. El FBC Melgar regresa a Arequipa con la convicción de que el resultado es remontable. No obstante, es imprescindible un cambio radical de actitud y un aumento en la confianza para voltear la situación. Hasta la fecha, el equipo no ha logrado saborear la victoria en competiciones oficiales este año, una estadística que pesa en el ánimo pero que también puede servir como catalizador para una reacción enérgica.
El escenario para el partido de vuelta, programado para este 14 de febrero en el monumental Estadio de la UNSA, se perfila como el lugar ideal para que Melgar reescriba su historia en esta edición de la Copa Libertadores. A partir de las 19:30 horas, el equipo tiene la oportunidad de demostrar que las derrotas pasadas no definen su potencial ni su destino en el torneo.
La remontada no es solo una cuestión de táctica o habilidad; es también una prueba de carácter. El FBC Melgar debe abrazar la presión y convertirla en motivación, sabiendo que aún quedan 90 minutos en los que todo es posible. La afición arequipeña, conocida por su pasión y fidelidad, jugará un papel crucial, convirtiendo el estadio en un bastión de apoyo incondicional para sus jugadores.
La Copa Libertadores ha sido testigo de numerosas hazañas y remontadas históricas, y el Melgar tiene todos los ingredientes para agregar su nombre a esa lista. Con el apoyo de su gente, la estrategia adecuada y una inquebrantable creencia en sí mismos, el ‘Dominó’ está listo para enfrentar este desafío, buscando cambiar su suerte y continuar su camino en el torneo más prestigioso del continente.
Mientras el día del partido se acerca, la expectativa crece. Arequipa se prepara para ser el escenario de una noche que podría marcar un antes y un después para el FBC Melgar en la Libertadores 2024. La historia aún está por escribirse, y el ‘Dominó’ tiene la pluma en su mano, listo para trazar su destino en letras de oro.

Melgar ¡En las buenas y aún más en las malas!
